Todo comienza con el corte del tubular, el cual posteriormente pasa al área de doblez, donde se le da la forma y los ángulos necesarios dependiendo del modelo de silla, pupitre o mesa que se esté fabricando. Cuando el mueble requiere piezas de lámina, estas también son cortadas y dobladas con precisión para lograr un ensamble perfecto.
Además de la fabricación metálica, contamos con un proceso especializado de inyección de plástico, donde se producen piezas como asientos, respaldos, cubiertas de mesa y paletas para pupitres. Estas piezas son fabricadas con polipropileno de alta resistencia, un material ideal para el uso escolar por su durabilidad y fácil mantenimiento.
Una vez inyectadas las piezas plásticas, pasan al área de detallado, donde se elimina cuidadosamente el excedente de plástico para lograr mejores acabados y una apariencia uniforme antes de integrarse al mobiliario.
Posteriormente, todas las piezas metálicas pasan al área de soldadura, donde nuestros especialistas unen cada componente estructuralmente. Después, el mobiliario entra a un proceso de pulido y detallado de hojalatería, permitiendo obtener superficies más limpias y acabados de mayor calidad.
Las estructuras ingresan después al sistema de limpieza y preparación previo al pintado. Durante este proceso, cada pieza es tratada y limpiada manualmente para eliminar impurezas y asegurar una mejor adherencia de la pintura.
Después del secado, se aplica pintura en polvo mediante un sistema electrostático, logrando una cobertura uniforme, resistente y de larga duración. Finalmente, las piezas pasan al horno de curado, donde alcanzan temperaturas aproximadas de entre 180° y 300° grados, dependiendo del tipo de mobiliario y acabado requerido.
Al terminar el proceso de pintura, cada estructura pasa al área de colocación de tapones y accesorios, según el diseño del mueble. Posteriormente, realizamos una primera inspección de calidad para verificar acabados, resistencia y funcionalidad.
Continuamos con el área de armado, donde utilizamos herramientas especializadas como taladros y remachadoras para ensamblar completamente las sillas, pupitres y mesas, integrando también las piezas de polipropileno previamente fabricadas.
Finalmente, cada producto recibe una última inspección de calidad antes de ser emplayado y almacenado, asegurando que llegue en excelentes condiciones a cada cliente en cualquier parte de la República Mexicana.
